[2006]
「いさおし」とは、一般に、ある団体または社会が、善行あるいは非行などのために報奨あるいは罰に値するとみなされる所属員の行為に対して与える、しかるべき報いを意味します。いさおしは、相等性の原理のもとにある、正義の徳の一つです。
El término “mérito” designa en general la retribución debida por parte de una comunidad o una sociedad a la acción de uno de sus miembros, considerada como obra buena u obra mala, digna de recompensa o de sanción. El mérito corresponde a la virtud de la justicia conforme al principio de igualdad que la rige.
[2007]
厳密な意味では、神の前では人間にはいさおしというものはありえません。わたしたちは創造主である神からすべてをいただいているので、神とわたしたちとは想像することさえできないほど不平等なのです。
Frente a Dios no hay, en el sentido de un derecho estricto, mérito por parte del hombre. Entre Él y nosotros, la desigualdad no tiene medida, porque nosotros lo hemos recibido todo de Él, nuestro Creador.
[2008]
神のみ前でキリスト教的生活をしている人間のいさおしは、神がお望みのままに人間を恵みのわざに協力させてくださったことによるものです。まず最初に、父としての行為から生じる神のわざがあり、これに協力する人間の自由な行為は次に来ます。したがって、よい行いのいさおしは、まず神の恵みに、その後で、信者に帰せられなければなりません。もっとはっきりいえば、人間のいさおし自体が神に帰すべきものなのです。人間のよいわざは、キリストにおける聖霊の先行的恵みと助けとに由来するものだからです。
El mérito del hombre ante Dios en la vida cristiana proviene de que Dios ha dispuesto libremente asociar al hombre a la obra de su gracia. La acción paternal de Dios es lo primero, en cuanto que Él impulsa, y el libre obrar del hombre es lo segundo, en cuanto que éste colabora, de suerte que los méritos de las obras buenas deben atribuirse a la gracia de Dios en primer lugar, y al fiel, seguidamente. Por otra parte, el mérito del hombre recae también en Dios, pues sus buenas acciones proceden, en Cristo, de las gracias prevenientes y de los auxilios del Espíritu Santo.
[2009]
わたしたちは恵みにより、神の養子となって神の本性にあずかるものとされたので、神の無償の正義に基づいて、わたしたちのいさおしを真のいさおしにしていただけるのです。そこに恵みによる権利、愛のまったき権利が生じ、わたしたちはキリストの「共同相続人」、永遠のいのちの約束された遺産を得るにふさわしい者としていただくことになります64。わたしたちのよいわざのいさおしは、神のいつくしみのたまものです65。「先に恵みが与えられていましたので、今そのお返しをいたしましょう。……あなたのいさおしとは神のたまものなのです」66。
La adopción filial, haciéndonos partícipes por la gracia de la naturaleza divina, puede conferirnos, según la justicia gratuita de Dios, un verdadero mérito. Se trata de un derecho por gracia, el pleno derecho del amor, que nos hace “coherederos” de Cristo y dignos de obtener la herencia prometida de la vida eterna32. Los méritos de nuestras buenas obras son dones de la bondad divina33. “La gracia ha precedido; ahora se da lo que es debido (…) Los méritos son dones de Dios”34.
[2010]
回心やゆるし、義化の根源には、まず神の発意による恵みがあるのですから、最初の恵みを得るに値する人物などだれ一人いません。わたしたちは、まず聖霊と愛の働きに動かされた後で、自分自身や他の人々のために、聖性、恵みや愛の成長、永遠のいのちを得るために役立ついさおしを立てることができるのです。健康や友情のような現世的なことがらについては、神の英知に基づいたいさおしを立てることができます。キリスト者はこれらの恵みやたまものを祈り求めることができます。祈ることによって、いさおしとなる行為に必要な恵みをいただくことができるのです。
Puesto que la iniciativa en el orden de la gracia pertenece a Dios, nadie puede merecer la gracia primera, en el inicio de la conversión, del perdón y de la justificación. Bajo la moción del Espíritu Santo y de la caridad, podemos después merecer en favor nuestro y de los demás gracias útiles para nuestra santificación, para el crecimiento de la gracia y de la caridad, y para la obtención de la vida eterna. Los mismos bienes temporales, como la salud, la amistad, pueden ser merecidos según la sabiduría de Dios. Estas gracias y bienes son objeto de la oración cristiana, la cual provee a nuestra necesidad de la gracia para las acciones meritorias.
[2011]
神のみ前にあって
わたしたちのすべてのいさおしの源となっているのは、わたしたちに対するキリストの愛です。恵みは、わたしたちを能動的愛でキリストに結びつけ、わたしたちの行為を超自然的なものにし、そのおかげで、わたしたちの行為は、人間の前だけではなく神のみ前でもいさおしのあるものにしていただけるのです。聖人たちはいつも、自分たちのいさおしがまったくの恵みであることを強く自覚していました。
「地上での追放の生活が終わったならば、天のふるさとであなたにまみえることができると期待しております。けれども、わたしは天国のためのいさおしを積み上げようとは思いません。あなたへの愛のためだけに働きたいのです。……この世のいのちの終わりに、わたしは空手でみ前に臨むつもりです。主よ、わたしの行いを数えてくださるようにとはお願いいたしません。すべてのわたしたちの義は、御目には汚れたものです。ですから、わたしはあなたご自身の義を身にまとい、あなたの愛によってあなたご自身を永遠にいただきたいのです……」67。
La caridad de Cristo es en nosotros la fuente de todos nuestros méritos ante Dios. La gracia, uniéndonos a Cristo con un amor activo, asegura el carácter sobrenatural de nuestros actos y, por consiguiente, su mérito tanto ante Dios como ante los hombres. Los santos han tenido siempre una conciencia viva de que sus méritos eran pura gracia.
«Tras el destierro en la tierra espero gozar de ti en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el Cielo, quiero trabajar sólo por vuestro amor (…) En el atardecer de esta vida compareceré ante ti con las manos vacías, Señor, porque no te pido que cuentes mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas a tus ojos. Por eso, quiero revestirme de tu propia Justicia y recibir de tu Amor la posesión eterna de ti mismo»35.