聖画像に対するキリスト教の崇敬は、偶像を禁止する第一戒に反するものではありません。「ある聖画像にささげる尊敬はその元となっているものに払われ」
聖バジリオ『聖霊論』(S. Bisilius Magnus, Liber de Spiritu Sancto, 18, 45 : SC 17bis, 406 [PG 32, 149])。、「聖画像を敬う者はだれでも、それに表現されている者を敬っているのです」
第2ニケア公会議『聖画像についての決定』 (Definitio de sacris imaginibus : DS601)。トリエント公会議第25総会『聖人の取り次ぎと崇敬、遺物、聖画像についての教令』 (Decretum de invocatione, venerations et reliquiis sanctorum et sacri imaginibus : DS1821〜DS1825)、第2バチカン公会議『典礼憲章』,第125項(Sacrosanctum Concilium) 、『教会憲章』,第67項参照。。聖画像に払われる尊敬は、崇敬であって、神にのみささげられる礼拝ではありません。
「敬神徳による聖画像への崇敬は聖画像そのものに向けられるのではなく、聖画像を通して人となられた神に向けられるのです。画像にしかすぎない聖画像に対して示される態度は、聖画像そのものに向けられるものではなく、その聖画像の元となっているかた(聖人たち)に向けられるものなのです」聖トマス・アクイナス『神学大全』 (S. Thomas Aquinas, Summa theologiae, 2 -2, q. 81, a. 3, ad3: Ed. Leon. 9, 180)。。
El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. En efecto, “el honor dado a una imagen se remonta al modelo original”
San Basilio Magno, Liber de Spiritu Sancto, 18,45., “el que venera una imagen, venera al que en ella está representado”
Concilio de Nicea II: DS, 601; cf Concilio de Trento: DS, 1821-1825; CV II: SC, 125; LG, 67.. El honor tributado a las imágenes sagradas es una “veneración respetuosa”, no una adoración, que sólo corresponde a Dios:
«El culto de la religión no se dirige a las imágenes en sí mismas como realidades, sino que las mira bajo su aspecto propio de imágenes que nos conducen a Dios encarnado. Ahora bien, el movimiento que se dirige a la imagen en cuanto tal, no se detiene en ella, sino que tiende a la realidad de la que ella es imagen»S. Tomás de A., S.Th., 2-2, q. 81, a. 3, ad 3..