無償の精神的喜びや倫理的美しさにはよい行いが伴います。また、真理には精神的美の喜びや輝きがあります。真理とは、それ自体が美しいものです。知性を備えた人間には、神や被造物のあるがままについての認識を論理的に表現することば上の真理も必要ですが、真理にはまた、それを補うものとして、それとは別に、人間的な表現を用いて説明されるものもあります。とくに、ことばではいい表せないような内容を含むもの、人間の心の内奥、霊魂の高揚、神の神秘などを表そうとするときには、後者の表現が用いられます。神は真理のことばを使ってご自分を人間に啓示なさる前にも、ご自分のみことばのわざであり英知のわざである被造界の普遍的な言語を使って、ご自分を啓示なさいます。子供にも科学者にも見える宇宙の美と調和や「造られたものの偉大さと美しさから推し量り、それらを造ったかたを認める」(知恵13∙5)ことができるのです。「美の創始者がそれらを造られたから」(知恵13∙3)です。
「知恵は神の力の息吹、全能者の栄光から発する純粋な輝きであるから、汚れたものは何一つその中に入り込まない。知恵は永遠の光の反映、神の働きを映す曇りのない鏡、神の善の姿である」(知恵7∙25-26)。「知恵は太陽よりも美しく、すべての星座にまさり、光よりもはるかに輝かしい。光の後には夜が来る。しかし、知恵が悪に打ち負かされることはない」(知恵7∙29-30)。「わたしはその美しさのとりこになった」(知恵8∙2)。
La práctica del bien va acompañada de un placer espiritual gratuito y de belleza moral. De igual modo, la verdad entraña el gozo y el esplendor de la belleza espiritual. La verdad es bella por sí misma. La verdad de la palabra, expresión racional del conocimiento de la realidad creada e increada, es necesaria al hombre dotado de inteligencia, pero la verdad puede también encontrar otras formas de expresión humana, complementarias, sobre todo cuando se trata de evocar lo que ella entraña de indecible, las profundidades del corazón humano, las elevaciones del alma, el Misterio de Dios. Antes de revelarse al hombre en palabras de verdad, Dios se revela a él, mediante el lenguaje universal de la Creación, obra de su Palabra, de su Sabiduría: el orden y la armonía del cosmos, que percibe tanto el niño como el hombre de ciencia, “pues por la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor”
47, “pues fue el Autor mismo de la belleza quien las creó”
48.
«La sabiduría es un hálito del poder de Dios, una emanación pura de la gloria del Omnipotente, por lo que nada manchado llega a alcanzarla. Es un reflejo de la luz eterna, un espejo sin mancha de la actividad de Dios, una imagen de su bondad»49. «La sabiduría es, en efecto, más bella que el Sol, supera a todas las constelaciones; comparada con la luz, sale vencedora, porque a la luz sucede la noche, pero contra la sabiduría no prevalece la maldad»50. «Yo me constituí en el amante de su belleza»51.