カトリック教会のカテキズム


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結果 2559-2565

[2559]
“La oración es la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes”San Juan Damasceno, Expositio fidei, 68 [De fide orthodoxa 3,24].. ¿Desde dónde hablamos cuando oramos? ¿Desde la altura de nuestro orgullo y de nuestra propia voluntad, o desde “lo más profundo”Sal 130,1. de un corazón humilde y contrito? El que se humilla es ensalzadocf Lc 18,9-14.. La humildad es la base de la oración. “Nosotros no sabemos pedir como conviene”Rm 8,26.. La humildad es una disposición necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el hombre es un mendigo de DiosSan Agustín, Sermo 56,6, 9..
[2560]
“Si conocieras el don de Dios”Jn 4,10.. La maravilla de la oración se revela precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua: allí Cristo va al encuentro de todo ser humano, es el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de ÉlSan Agustín, De diversis quaestionibus octoginta tribus 64,4..
[2561]
“Tú le habrías rogado a él, y él te habría dado agua viva”Jn 4,10.. Nuestra oración de petición es paradójicamente una respuesta. Respuesta a la queja del Dios vivo: “A mí me dejaron, manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas”Jr 2,13., respuesta de fe a la promesa gratuita de salvacióncf Jn 7,37-39; Is 12,3; 51,1., respuesta de amor a la sed del Hijo únicocf Jn 19,28; Za 12,10; 13,1..
[2562]
¿De dónde viene la oración del hombre? Cualquiera que sea el lenguaje de la oración (gestos y palabras), el que ora es todo el hombre. Sin embargo, para designar el lugar de donde brota la oración, las sagradas Escrituras hablan a veces del alma o del espíritu, y con más frecuencia del corazón (más de mil veces). Es el corazón el que ora. Si este está alejado de Dios, la expresión de la oración es vana.
[2563]
El corazón es la morada donde yo estoy, o donde yo habito (según la expresión semítica o bíblica: donde yo “me adentro”). Es nuestro centro escondido, inaprensible, ni por nuestra razón ni por la de nadie; sólo el Espíritu de Dios puede sondearlo y conocerlo. Es el lugar de la decisión, en lo más profundo de nuestras tendencias psíquicas. Es el lugar de la verdad, allí donde elegimos entre la vida y la muerte. Es el lugar del encuentro, ya que a imagen de Dios, vivimos en relación: es el lugar de la Alianza.
[2564]
La oración cristiana es una relación de Alianza entre Dios y el hombre en Cristo. Es acción de Dios y del hombre; brota del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en unión con la voluntad humana del Hijo de Dios hecho hombre.
[2565]
En la nueva Alianza, la oración es la relación viva de los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo. La gracia del Reino es “la unión de la Santísima Trinidad toda entera con el espíritu todo entero”San Gregorio Nacianceno, Oratio 16,9.. Así, la vida de oración es estar habitualmente en presencia de Dios, tres veces Santo, y en comunión con Él. Esta comunión de vida es posible siempre porque, mediante el Bautismo, nos hemos convertido en un mismo ser con Cristocf Rm 6,5.. La oración es cristiana en tanto en cuanto es comunión con Cristo y se extiende por la Iglesia que es su Cuerpo. Sus dimensiones son las del Amor de Cristocf Ef 3,18-21..