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神がモーセに明かされた神秘な名YHWH出エジプト3・14参照。は、旧約聖書のギリシア語訳ではΚύριος(キュリオス=主)と訳されています。したがって、主は、イスラエルの神の神性を表すための通常の名となっていました。新約聖書は「主」の称号が持つこの特別な意味を御父のみならず、そこが新しいことですが、イエスにも当てはめて、イエスが神であることを認めています1コリント2・8参照。。
En la traducción griega de los libros del Antiguo Testamento, el nombre inefable con el cual Dios se reveló a Moiséscf Ex 3,14., YHWH, es traducido por Kyrios [“Señor”]. Señor se convierte desde entonces en el nombre más habitual para designar la divinidad misma del Dios de Israel. El Nuevo Testamento utiliza en este sentido fuerte el título “Señor” para el Padre, pero lo emplea también, y aquí está la novedad, para Jesús reconociéndolo como Dioscf 1 Co 2,8..
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イエスご自身、詩編110の意味についてファリサイ派の人々と議論されたときにはこの称号を暗にご自分に当てはめられましたがマタイ22・41-46、使徒言行録2・34-36、ヘブライ1・13参照。、使徒たちに語られたときには明らかに、これをご自分に帰しておられましたヨハネ13・13参照。。公生活中、自然界、病気、悪霊、死、および罪を制圧されたイエスのわざは、神としての主権をあかしするものでした。
El mismo Jesús se atribuye de forma velada este título cuando discute con los fariseos sobre el sentido del Salmo 109cf Mt 22,41-46; cf también Hch 2,34-36; Hb 1,13., pero también de manera explícita al dirigirse a sus Apóstolescf Jn 13,13.. A lo largo de toda su vida pública sus actos de dominio sobre la naturaleza, sobre las enfermedades, sobre los demonios, sobre la muerte y el pecado, demostraban su soberanía divina.
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福音書ではしばしば、人々は「主」とお呼びしてイエスに話しかけています。この称号は、イエスに近づいて、助けと治癒を期待する人々の尊敬と信頼とを示すものでしたマタイ8・2,14・30,15・22ほか参照。。聖霊に促されて、イエスが神であるという神秘を認識しているということを表しているわけですルカ1・43,2・11参照。。復活したイエスに出会ったときには、「わたしの主、わたしの神よ」(ヨハネ20∙28)というトマスのことばのように、これがイエスへの礼拝のことばとなりました。この場合、「主」の称号は愛情の意味合いを持っています。そしてキリスト教伝統においては、「主だ」(ヨハネ21∙7)ということばを使うときには、いつもこの愛情が込められるようになっていきます。
Con mucha frecuencia, en los evangelios, hay personas que se dirigen a Jesús llamándole “Señor”. Este título expresa el respeto y la confianza de los que se acercan a Jesús y esperan de Él socorro y curacióncf Mt 8,2; 14,30; 15,22, etc.. Bajo la moción del Espíritu Santo, expresa el reconocimiento del misterio divino de Jesúscf Lc 1,43; 2,11.. En el encuentro con Jesús resucitado, se convierte en adoración: “Señor mío y Dios mío”Jn 20,28.. Entonces toma una connotación de amor y de afecto que quedará como propio de la tradición cristiana: “¡Es el Señor!”Jn 21,7..
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教会の初期にできたさまざまの信仰宣言は、当初から使徒言行録2・34-36参照。、イエスに主という神の称号を与えています。これは、父である神に固有の力と誉れと栄光がイエスのものであるとの主張にほかなりませんローマ9・5、テトス2・13、黙示録5・13参照。。というのも、イエスは「神の身分」(フィリピ2∙6)であり、御父がイエスを死者の中から復活させ、栄光のうちに高く上げることによって、イエスの主権を明らかにされたからですローマ10・9、1コリント12・3、フィリピ2・9-11参照。。
Atribuyendo a Jesús el título divino de Señor, las primeras confesiones de fe de la Iglesia afirman desde el principiocf Hch 2,34-36. que el poder, el honor y la gloria debidos a Dios Padre convienen también a Jesúscf Rm 9,5; Tt 2,13; Ap 5,13. porque Él es de “condición divina”Flp 2,6. y porque el Padre manifestó esta soberanía de Jesús resucitándolo de entre los muertos y exaltándolo a su gloriacf Rm 10,9; 1 Co 12,3; Flp 2,11..
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また、キリスト教の歴史の初めから世界と歴史とに対するイエスの主権が主張されてきましたが黙示録11・15参照。、それは、人間は自分の自由をいかなる地上の権力にも絶対にゆだねてはならず、ただ父である神と主イエス・キリストのみにゆだねるべきである、ということを意味します。皇帝は「主」ではないのですマルコ12・17、使徒言行録5・29参照。。教会は、「全人類史のかぎ、中心、目的は、主であり師であるキリストのうちに見いだされることを信じ」第2バチカン公会議『現代世界憲章』,第10項(Gaudium et Spes)。『現代世界憲章』,第45項参照。ています。
Desde el comienzo de la historia cristiana, la afirmación del señorío de Jesús sobre el mundo y sobre la historiacf Ap 11,15. significa también reconocer que el hombre no debe someter su libertad personal, de modo absoluto, a ningún poder terrenal sino sólo a Dios Padre y al Señor Jesucristo: César no es el “Señor”cf Mc 12,17; Hch 5,29.. “La Iglesia cree que la clave, el centro y el fin de toda historia humana se encuentra en su Señor y Maestro”GS, 10,2; cf 45,2..
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キリスト者の祈りには、「主」の呼び名が目立ちます。祈りへの招きの「主は皆さんとともに」、あるいは祈りの結びの「わたしたちの主イエス・キリストによって」、さらに、信頼と希望とにみなぎる叫び「マラン・アタ」(主は来られる!)、「マラナ・タ」(主よ、来てください〈一コリント16∙22〉)、「アーメン、主イエスよ、来てください」(黙示録22∙20)などです。
La oración cristiana está marcada por el título “Señor”, ya sea en la invitación a la oración “el Señor esté con vosotros”, o en su conclusión “por Jesucristo nuestro Señor” o incluso en la exclamación llena de confianza y de esperanza: Maran atha (“¡el Señor viene!”) o Marana tha (“¡Ven, Señor!”)1 Co 16,22.: “¡Amén! ¡ven, Señor Jesús!”Ap 22,20..