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教会は、信条作成の当初から
DS10〜DS64参照。、イエスが聖霊の力のみによっておとめマリアの胎内に宿られたと公言し、この出来事の肉体的な面について言及して、イエスは「精子なしに、聖霊によって」
ラテラン教会会議「規定」 3(DS503)。身ごもられたと断言しています。教父たちは処女受胎を、まことに神の御子がわたしたちと同じ人間として来られたことのしるしとみなしています。
アンチオケの聖イグナチオ(2世紀初頭)は、こう述べています。「皆さんがわたしたちの主について深く確信しているように、主は肉によればローマ1・3参照。、まことにダビデの子孫として生まれ、神の意志と力によればヨハネ1・13参照。、神の御子であり、まことにおとめからお生まれ……になりました。主は、わたしたちのためにポンティオ・ピラト……のもとで、わたしたちのために肉においてまことに十字架につけられました。主はまことに苦しみを受け、まことに復活されました」アンティオキアの聖イグナティオス『スミュルナの信徒への手紙』 (S. Ignatius Antiochenus, Epistula ad Smyrnaeos 1-2 : SC 10bis, 132-134 [Funk 1, 274-276])。。
Desde las primeras formulaciones de la fe
cf DS, 10-64., la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido
absque semine ex Spiritu Sancto
Concilio de Letrán, año 649; DS, 503., esto es, sin semilla de varón, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, san Ignacio de Antioquía (comienzos del siglo II): «Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carnecf Rm 1,3., Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dioscf Jn 1,13., nacido verdaderamente de una virgen (…) Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilato (…) padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente»Epistula ad Smyrnaeos, 1-2..
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福音書の物語はマタイ1・18-25、ルカ1・26-38参照。処女受胎を、人間のあらゆる理解、能力を超える神のわざとしてルカ1・34参照。受け取っています。天使はヨセフに、そのいいなずけのマリアのことについて、「マリアの胎の子は聖霊によって宿ったのである」(マタイ1∙20)と告げました。教会はこれを、預言者イザヤを通して与えられた「見よ、おとめが身ごもって男の子を産む」(イザヤ7∙14⸺マタイ1∙23に引用されているギリシア語訳による)という神の約束の実現とみなしています。
Los relatos evangélicoscf Mt 1,18-25; Lc 1,26-38. presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y toda posibilidad humanascf Lc 1,34.: “Lo concebido en ella viene del Espíritu Santo”, dice el ángel a José a propósito de María, su desposadaMt 1,20.. La Iglesia ve en ello el cumplimiento de la promesa divina hecha por el profeta Isaías: “He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo”Is 7,14. según la versión griega de Mt 1,23.
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マルコ福音書と新約聖書の書簡とがマリアの処女受胎について語っていないのを見て、当惑する人がいました。また、もしかするとこれは、史実を主張することを意図しない伝説ないし神学的説明にすぎないのではないかと考える人もいました。この問題には次のように答えるべきです。イエスが処女受胎によって生まれたという信仰は、当時のユダヤ教徒や異教徒の側からの激しい反対、嘲笑、または無理解に出合いました聖ユスティノス『ユダヤ人トリュフォンとの対話』 (S. Iustinus, Dialogus cum Tryphone Iudaeo 66-67 : CA 2, 234-236 [PG6, 628-629])、オリゲネス『ケルソス駁論』 (Origenes, Contra Celsum, 1, 32: SC 132, 162-164 [PG 8, 720-724] ; Ibid., I, 69: SC 132, 270 [PG 8, 788 7891)、その他参照。。この信仰は異教徒の神話に影響されたのでもなければ、時代の考えに順応して形づくられたものでもありません。この出来事の意味を把握するには、「諸神秘の相互関係」第1バチカン公会議教義憲章『デイ・フィリウス』4(Dei Filius: DS3016)。の中での、つまり、受肉から復活に至るまでのキリストの諸神秘の全体の中での、この位置づけを眺める信仰が必要です。アンチオケの聖イグナチオは、すでにこの相互関係を明らかにしています。「この世の支配者は、マリアの処女性とその出産、また主の死を知りませんでした。これらは、神の沈黙のうちに実現された、高々と宣言すべき三つの神秘なのです」アンティオキアの聖イグナティオス『エフェソの信徒への手紙』 (S. Ignatius Antiochenus, Epistula ad Ephesios 19, 1 : SC 10bis, 74 [Funk 1, 228])。1コリント2・8参照。。
A veces ha desconcertado el silencio del Evangelio de san Marcos y de las cartas del Nuevo Testamento sobre la concepción virginal de María. También se ha podido plantear si no se trataría en este caso de leyendas o de construcciones teológicas sin pretensiones históricas. A lo cual hay que responder: la fe en la concepción virginal de Jesús ha encontrado viva oposición, burlas o incomprensión por parte de los no creyentes, judíos y paganoscf san Justino, Dialogus cum Tryphone Judaeo, 99,7; Orígenes, Contra Celsum, 1,32, 69; y otros.; no ha tenido su origen en la mitología pagana ni en una adaptación de las ideas de su tiempo. El sentido de este misterio no es accesible más que a la fe que lo ve en ese “nexo que reúne entre sí los misterios”CV, I: DS, 3016., dentro del conjunto de los Misterios de Cristo, desde su Encarnación hasta su Pascua. San Ignacio de Antioquía da ya testimonio de este vínculo: “El príncipe de este mundo ignoró la virginidad de María y su parto, así como la muerte del Señor: tres misterios resonantes que se realizaron en el silencio de Dios”San Ignacio de Antioquía, Epistula ad Ephesios, 19,1; cf 1 Co 2,8..