あらゆる人が、神の国に入るように招かれています。このメシア的神の国は、まずイスラエルの民族に告げられましたが
271、すべての国の人を迎え入れるよう定められたものです
272。神の国に入るには、イエスのことばを受け入れなければなりません。
「主のおことばは、畑にまかれた種と比べられます。信仰をもって主のことばを聞き、キリストの小さな群れの中に数えられる者は、神の国そのものを受けたのです。それから種は自らの力で芽生え、収穫のときまで成長します」273。
Todos los hombres están llamados a entrar en el Reino. Anunciado en primer lugar a los hijos de Israel
113, este reino mesiánico está destinado a acoger a los hombres de todas las naciones
114. Para entrar en él, es necesario acoger la palabra de Jesús:
«La palabra de Dios se compara a una semilla sembrada en el campo: los que escuchan con fe y se unen al pequeño rebaño de Cristo han acogido el Reino; después la semilla, por sí misma, germina y crece hasta el tiempo de la siega»115.