[678]
イエスは、預言者たち650や洗礼者ヨハネ651に続いて、説教の中で最後の日の審判を予告されました。そのときには、各自の行為652と心の秘密653があらわにされるでしょう。そして、神が与える恵みを顧みなかったとがめるべき不信仰が断罪されることでしょう654。隣人に対する態度が、神の恵みと愛とを拒否したか、あるいは受け入れたかを明らかにするはずです655。イエスは最後の日に、「わたしの兄弟であるこのもっとも小さい者の一人にしたのは、わたしにしてくれたことなのである」(マタイ25∙40)といわれるはずです。
Siguiendo a los profetas53 y a Juan Bautista54, Jesús anunció en su predicación el Juicio del último Día. Entonces, se pondrán a la luz la conducta de cada uno55 y el secreto de los corazones56. Entonces será condenada la incredulidad culpable que ha tenido en nada la gracia ofrecida por Dios57. La actitud con respecto al prójimo revelará la acogida o el rechazo de la gracia y del amor divino58. Jesús dirá en el último día: “Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”59.
[679]
キリストは永遠のいのちの主です。人間の行為と心とを最終的に裁く至上権は、世のあがない主であるキリストに属します。キリストはこの権利を十字架によって「かちとられました」。しかも御父は、「裁きはいっさい子に任せておられる」(ヨハネ5∙22)のです656。ところで、御子は裁くためにではなく、救うため657、ご自分のうちにあるいのちを与えるために658来られました。このいのちの恵みを拒絶することで、おのおのはすでに自分自身を裁き659、その行いに従って報いを受けています660。そのうえ、愛の霊を拒否して、自らを永遠にのろわれた者にすることさえできるのです661。
Cristo es Señor de la vida eterna. El pleno derecho de juzgar definitivamente las obras y los corazones de los hombres pertenece a Cristo como Redentor del mundo. “Adquirió” este derecho por su Cruz. El Padre también ha entregado “todo juicio al Hijo”60. Pues bien, el Hijo no ha venido para juzgar sino para salvar61 y para dar la vida que hay en él62. Es por el rechazo de la gracia en esta vida por lo que cada uno se juzga ya a sí mismo63; es retribuido según sus obras64 y puede incluso condenarse eternamente al rechazar el Espíritu de amor65.